RetDSC_0745

Muchos conocéis mi implicación en el proyecto Morella Singletracks, que presentamos el jueves y ha arrancado este fin de semana.

Arrancar ya es un éxito. Ese instante marca un antes y un después, y dibuja la línea de flotación de un iceberg. Arrancar es emerger, aunque nunca se emerge del todo, no todo llega a asomar. Bajo esa línea quedan años, desde una ocurrencia que se junta con el deseo y va tomando forma de idea, luego de proyecto. Y sin saber cómo ni cuándo te ves envuelto en una extraña vorágine de trabajos y sensaciones que se empujan entre sí, en una trastabillada sucesión de pasos y tropiezos que te empujan hacia adelante. Tampoco eso es lo que cuenta, al final queda lo que se ve por encima de la raya.

Y ahí estamos, quién sabe adónde llegaremos. Por ilusión y ganas, por compromiso, muy lejos. Sin embargo los mares andan revueltos, son tiempos de zozobra, y aunque se muevan montañas a base de fe o de obcecación, nadie es más fuerte que la tempestad, puede naufragar todo lo que navega.

Pero hemos arrancado bien, muy bien, junto con una primavera que también emerge ahora y también arranca bien: vigorosa, hermosa. Hemos arrancado bien porque lo hemos hecho en compañía de buenos amigos, que como nosotros aman esta tierra, los caminos, el mtb. Y muchos más estuvieron con nosotros a pie, y aún muchísimos más en las redes sociales, en los foros, en los blogs.

Espero que por muchos días y kilómetros, viendo verdear, mudar y luego caer las hojas de los robles, o bajo las de encinas y pinos, o entre enebros y “ariçons”, sigamos navegando en tan buena compañía.

RedP1130320