Haber organizado enduros en 9 ocasiones algo dice. Algo más si hablamos de personas que viven en un  pueblo, Maçanet de Cabrenys, que censa a menos de 700 personas, 200 de las cuales no son residentes permanentes. 

Tras organizar yo mismo tres enduros, si tuviera que describir la experiencia en una palabra utilizaría “extenuarte»: Es un formato de competición mtb complejo, caro, difícil, sin margen para el error. Requiere un gran esfuerzo, durante muchos días. Para bien, y para mal, afecta a todos los habitantes de la zona en la que se organiza. Es imprescindible el compromiso de muchos de ellos, pero siempre levanta objeciones, (cuando no rechazo), entre ciertas personas. 

Anita Gehrig. Foto Sixt Visuals

Así que ese “9”, por si mismo, es extraordinario. 

Más cifras: 12 fueron las nacionalidades distintas de los riders que compitieron.
Y otra, aún más extraordinaria: en palabras del evaluador de las «Enduro World Series”, el Enduro Salinas ha ingresado en el club de las mejores 14 pruebas de enduro del mundo. 

9, 700, 12, 14, … Son los números que nos dicen cosas extraordinarias, y los números no mienten, aunque tampoco lo dicen todo. Probaré con más letras. 

Guillem Sanz. Foto Sixt Viusuals

El escenario: los Pirineos. Si buscas Maçanet de  Cabrenys en un mapa con la escala pequeña, lo encontrarás cerca de la “S” de “Pirineos”, así que aquí la cordillera todavía no alcanza su hercúlea dimensión. Pero ya la anuncia, con sus potentes desniveles.

Es un recorrido diseñado y construido para competir en enduro mtb, en un bello entorno. Todo discurre por bosques, todo. Especialmente por bosques dominados por los alcornoques, también por los pinos, o las hayas. Son en general ambientes frondosos, de flora muy variada. 

Robin Wallner. Foto Sixt Visuals

Buena parte de los circuitos se enroscan entre orondos pedrones de granito. Mientras el desnivel se mantiene sosegado el resultado es puro flow, enlazar curva tras curva en suelo mullido, amable, con buenos apoyos.  

Luego el desnivel se desprende del sosiego, dando paso a secciones bravas, que te desafían con las múltiples trazadas que separan, o superan, los grandes bloques. Ninguna de las trazadas es fácil, en todas la dificultad se conjura con la verticalidad, y lo exigen todo. 

También hay sectores de roca caliza, con más piedra suelta, con más aristas, con parecida exigencia. Y en este caso con unas panorámicas preciosas.

Foto: Sixt Visuals

Si en este punto has llegado a la conclusión de  que “Enduro Salinas” fue un enduro mtb para pilotos solventes de veras, estás en lo cierto. El cartel no era largo, y como digo era una torre de babel, muchos idiomas, y mucho talento.

Foto: Oscar Santiago Fariñas

Y disfrutaron al máximo, incluso el tiempo se confabuló con la organización: puso suaves temperaturas todo el fin de semana y un intenso chaparrón el viernes, que en este terreno, (que no embarra), mejoró más si cabe el oscuro suelo. 

Un recorrido para competir de verdad, aledaño a la línea en que el enduro se parece al DH, donde se mueven únicamente riders hábiles de verdad. La organización esgrimiendo un compromiso total como el arma que puede salvar las limitaciones de tamaño y presupuesto, para sobreponerse a cualquier contratiempo.

Juntándolo todo tenemos ni más ni menos que el embrión de una prueba de las Enduro World Series.

Si quieres saber más de esta prueba extraordinaria visita la Página Oficial: http://endurosalines.cat/ 

Y para saber todos los resultados de la competición puedes ver esta página: https://sportmaniacs.com/es/races/enduro-salines-riders-boutique-2019/5cc4b9b8-1978-4284-8674-495eac1f01d0/results#rankings