¿Cuál es el coche de tus sueños? Déjalo, nada de soñar en coches, no te conviene, en lugar de soñar piensa. “A la hora de comprarte un coche, tienes que verlo como si fuera un electrodoméstico” Este es el consejo que seguí cuando compré mi coche familiar. ¿Le ves sentido para ti?

Ahí va otro: “Cuidado con lo que sueñas, a veces se cumple”. ¿Qué tal este?.

Los dos consejos se refuerzan uno al otro. Me explicaré: Si tienes euros para enterrarnos a todos, el primer consejo no es para ti, puede que tampoco el segundo. Pero si necesitas contar el dinero, puedes complicarte mucho la vida con la compra de un coche.

Te dejas seducir por la belleza, el estilo de vida, el lujo, el …  que sé yo. Empiezas por soñar con un coche, y tal vez llegues a comprarlo, pero además de pagarlo, tendrás que mantenerlo.

Un electrodoméstico es un objeto que te ayuda con una tarea: lavar, tostar el pan, barrer, … es su función. ¿Cuál es la función del coche? Pues eso: ir de un sitio a otro, las más de las veces solo, otras veces con la familia y todo eso. Analízalo y tendrás los mimbres para la decisión correcta.

Poco que ver con los sueños, pasión cero. Qué le vamos a hacer, a mí me vale para el coche. Pero para la bici no.

La bici es un objeto de placer, es belleza en movimiento, el vehículo de tu alma, tu declaración de intenciones para el mundo, tu reflejo … Se me ve el plumero, ¿eh?. Soy de bici, no de coche.

Pero tengo que reconocer que la bici también sirve para ir de un sitio a otro. Si lo tuyo son los coches, puedes coger esta entrada, donde pongo “bici” poner “coche” y viceversa, y con poca edición más, puedes publicarlo en tu blog de coches. Eso es la subjetividad, y discrepando crecemos.

La bici: un medio de transporte genial. Y unos jeans comodos para la practica del ciclismo urbano.

Nada de sentar cátedra eh, es más, ojalá cada vez más gente discrepe de mi modo de ver, y los coches sean impecables objetos de deseo para el goce en el tiempo de ocio, y las bicis, grises medios de transporte.

Porque seas o no ciclista, nos harás un favor a todos, (a ti el primero), si tomas por costumbre ir en bici a dónde sueles ir en coche. Me voy a atrever a pedírtelo.

No obstante, habrá que resolver un par de cuestiones. para que a la larga funcione, el ciclismo urbano no debería suponerte un gran sacrificio.

Lo primero: la función debe de ser resuelta como dios manda. Según dónde y cuando, y hasta cierto punto, una bici lo hace.

Pero la capacidad de invención humana pare de cuando en cuando un  “electrodoméstico nuevo”, y ahora uno comienza proliferar por doquier: la bici eléctrica.

Ya conoces muchas de sus ventajas: vas la mar de a gusto, sin contaminar, ahorrando dinero, y tiempo, tomando el aire, haciendo ejercicio, pero sin sudar como un pollo, (incluso en un lugar lleno de cuestas como Morella), … Una bici resuelve la función de desplazarte, una e-bike, lo facilita mucho, también en el ciclismo urbano.

Lo segundo a resolver: es el compromiso entre dos aspiraciones cotidianas: el confort y tu estilo. 

Al pedalear con ropa “normal”, puedes sentirte como Rafa Nadal: tu ropa insiste en tirar de tu anatomía en sentido contrario al que debería. Y por muy orgulloso que estés del recio aspecto que tus piernas van tomando, adonde vas no puedes ir disfrazado con un culote. 

Pantalones vaqueros para ciclismo urbano de bici, pero con estilo.

Lo ideal es ir con la ropa que eliges porque transmite tu estilo, pero con la comodidad de la ropa de bici.

Eso es el concepto “fundacional” de Jeanstrack, el que viene aplicando a prendas deportivas, (muy técnicas), de escalada y enduro – all mountain.

Y eso es lo que ha trasladado a su nueva línea Urban, que incluye pantalones  casual, (tejanos y chinos), hechos para bici, y con los elementos de seguridad necesarios para el ciclismo urbano.

Elementos Reflectantes en los pantalones vaqueros de la línea Urban de Jeanstrack

E-bike, ropa casual diseñada para ciclismo urbano,… cada vez te van quedando menos excusas para hacer del lugar en que vivimos un espacio mejor para las personas, y sin que ello suponga renunciar a nada.