¿SUEÑO? ¿RETO? ¿LOCURA? ¿GENIALIDAD?

Cualquiera de estas palabras podría servir, según quién expresa su opinión sobre JEANSTRACK.

Si soy yo, me quedo con las dos primeras.

¿SUEÑO? Sí, porque lo quiera aceptar o no, soy un apasionado del negocio textil. Lo llevo en la sangre, lo he mamado, tal como se suele decir. Soy la quinta generación de un negocio textil que inició mi tatarabuelo Mariano allá por el año 1836.

Ripollés Textil S.L. 1.836

Él comenzó fabricando fajas para campesinos en Morella, mi padre dio el salto a los tejidos vaqueros, allá por los años 60 cuando aquí, en España, descubrimos que un tal Sr. Levi Strauss había inventado un pantalón que igual servía para montar a caballo como para bailar Rock & Roll.  Fueron años dorados para los pocos fabricantes de tejido vaquero en España. Ser de los primeros suele tener recompensa… Y allá sobre el año 1995 entré yo en el negocio y, junto con mi padre, comenzamos a darle un enfoque más internacional a la empresa: importar de países que por aquel entonces nos parecían muy muy lejanos, incluso casi inaccesibles para dos Morellanos.

Pero, ¿quién dijo miedo? los negocios no son para cobardes, y para allá que nos fuimos. Pakistán, India, China, Indonesia……. Al mismo tiempo yo comencé a explorar nuevos mercados donde exportar. Entonces Marruecos me parecía lejano, ahora voy allí para comer con un cliente  y vuelvo a dormir a casa. ¡Globalización!

Y me queda la otra parte de lo que yo considero “mi sueño”. La otra parte es la montaña y los deportes que van unidos a ella. Es mi otra gran pasión, también lo he mamado. ¿Cómo no viviendo en Morella? Lugar privilegiado para los amantes de la montaña y la naturaleza.

Pues bien, juntando lo uno con lo otro nació mi sueño, al unir lo que mejor sé hacer para ganarme la vida, con lo que más me gusta para disfrutar de mis momentos de ocio.

¿RETO? Sí, efectivamente es un reto. Y muy ambicioso. Quizás demasiado, eso el tiempo lo dirá, pero como he dicho antes, los negocios no están hechos para cobardes.

A lo largo de mi trayectoria textil, he estado siempre rodeado de confeccionistas, gente con su propia marca de ropa. Yo también hice mis pinitos en el mundo de la ropa “casual”, pero desgraciadamente había un tal Sr. Amancio Ortega que parecía tener prisa y me adelantó.

Traje Regional Teruel

En cierta forma, siempre he tenido envidia sana de mis clientes, que tenían una marca propia y desde mi punto de vista eso abre unas posibilidades enormes, más todavía con la llegada del negocio online. Yo siempre he vendido tejido, producto industrial, sin una marca que pueda reconocer la gente de la calle, sin poder comercializarlo online. Y tenía esa espinita clavada: tener mi propia marca de ropa. Pero claro, el Sr. Amancio Ortega ya me había puesto las cosas difíciles con la ropa casual, streetwear o ropa de calle, según se prefiera.

Llevaba tiempo dándole vueltas al asunto, hasta que un día se encendió la bombilla. Fue tras una salida en mountain bike con los amigos, tomando la obligatoria cerveza una vez finalizada la ruta. Sentados en la terraza del bar, los fui observando uno a uno; con sus pantalones “extravagantes”, los culottes por debajo del pantalón, las camisetas chillonas y declaradamente “bikers” y en las mesas de al lado la gente “normal”, con sus jeans, sus bermudas…

¡”Et voilá”!, blanco y en botella ¿Porque tenemos que usar una ropa específica para la montaña, que después te hace “dar el cante” cuando estás en el bar o simplemente vas por la calle?  Pero si yo me dedico a esto ¡Es mi mundo! ¿Cómo no había caído antes?

Yo sé que tejidos utilizar para hacer un pantalón funcional y técnico con aspecto de ropa de calle. Conozco todo el proceso: La concepción del producto, el diseño, cómo fabricarlos, cómo darles los acabados que los diferencian y les dan la apariencia actual, … Esto es el resultado de una larga trayectoria en el mundo textil, no es fácil que las marcas deportivas puedan hacerlo igual.

Lo que no sé, es si al final esto será una LOCURA o una GENIALIDAD.
Eso, el tiempo lo dirá.

Santiago Ripollés

Fundador y propietario de JEANSTRACK